Archivo del FSA
(EEUU, 1935-1944)
Mostrar la realidad también es esconder una parte de sí misma. Las pantallas revelan y velan el mundo. Siempre queda una parte oculta.
Incluso nuestros ojos tienen un punto ciego. Hay una zona de la retina donde se conecta el nervio óptico y donde no hay células fotorreceptoras (conos y bastones) y por tanto, no se detecta la luz ni se forma ninguna imagen. Es una pequeña área en la que no vemos nada, pero el cerebro compensa o inventa esta falta de información. Un agujero negro en medio de nuestra mirada.
La Farm Security Administration (FSA) fue una agencia norteamericana fundada en el marco de la política del New Deal instaurada por el presidente Roosevelt para combatir la pobreza rural durante la Gran Depresión en Estados Unidos
La FSA fue famosa por su programa de fotografía de 1935 a 1944 que quería documentar las duras condiciones de vida en la América rural. Las fotografías de la Colección de la Administración de Seguridad Agraria/Oficina de Información de Guerra (FSA/OWI) constituyen un extenso registro de la vida estadounidense entre el 1935 y el 1944. Este proyecto de fotografía estuvo dirigido durante la mayor parte de su existencia por Roy Stryker.
Entre los fotógrafos que participaron en este programa de documentación podemos encontrar a los reconocidos Walker Evans, Dorothea Lange o Gordon Parks entre otros.
La colección de imágenes de la FSA es la encarnación más célebre de un movimiento más general de cristalización de la corriente documental en el transcurso de la década de 1930. En efecto, es a partir de ese momento cuando surge, tanto en fotografía como en cine, la idea de un género documental dotado de una teoría y una estética propias.
De las 270.000 fotografías encargadas por la FSA para documentar la Gran Depresión, más de un tercio fueron eliminadas.
Las imágenes descartadas por el director del proyecto, Roy Emerson Stryker, eran agujereadas mediante un taladro para inutilizar el negativo. Muchas de estas imágenes excluidas y marcadas se conservan en el mismo archivo dispuesto en la Biblioteca del Congrés.
Autores e investigadores como Erica X Eisen o Bill McDowell han investigado ese legado oculto para mostrar lo que no quería ser mostrado. Una que América había que ser mostrada para anular la otra cara de América.
Si queremos examinar qué imágenes consideraba Stryker dignas de ser salvadas del taladro, también debemos plantearnos qué imágenes consideraba dignas de fotografiar en primer lugar.
El plan era documentar las duras condiciones de los campos de algodón de Alabama, pero al mismo tiempo evidenciar la resistencia heroica de los estadounidenses pobres que miraban hacia un futuro llenos de esperanza. Las fotografías debían afianzar la implantación de las políticas de la propia FSA. Los agricultores retratados debían ser dignos de recibir las ayudas del Estado y por eso, encontramos que los latinos o los nativos americanos están poco representados o que las familias blancas tienen mucho más protagonismo que las de ascendencia negra.
Pasado el tiempo, las imágenes descartadas nos cuentan mucho mejor la historia de la Gran Depresión. El agujero negro del taladro de Stryker ha acabado revelando lo que se quería oculto. Esta exposición, América y el taladro del Sr. Stryker nos despierta la conciencia de un punto ciego de la mirada que debe ayudarnos a acceder a una mirada más profunda sobre las cosas. En el agujero negro de los negativos viven un tiempo presente y un tiempo pasado y son nuestros ojos que los llenan de luz.
Antiga Estació (Mapa)