Manel Esclusa
SCANTAC
«Lo más profundo del ser humano es la piel», escribió Paul Valéry.
Así, el psicoanalista Didier Anzieu desarrolló el concepto de Yo-piel: la idea de que nuestra mente necesita el cuerpo para definirse. Al igual que la piel nos delimita, nos protege y nos contiene, nuestra identidad se estructura como una frontera flexible entre nuestro mundo interior y el exterior. El Yo-piel implica una homología entre las funciones del Yo y las de nuestra envoltura corporal. Considera, así, que el Yo, como la piel, se estructura en una interfaz que permite enriquecer las nociones de frontera, de límite y de continente.
El rostro es la parte más visible de esta frontera. Pero, ¿qué pasa cuando la mirada no se queda en la superficie?
El proyecto Scantac de Manel Esclusa atraviesa esta piel. Utilizando la Tomografía Axial Computarizada (TAC) —una tecnología médica diseñada para revelar el interior del organismo—, la obra cuestiona las convenciones tradicionales del retrato y el autorretrato para adentrarse en un territorio desconocido: la geografía interna del cuerpo. ¿Es el cráneo el negativo de nuestro rostro? ¿Es bajo la piel donde se esconde la imagen de nuestro Yo?
Scantac es, según el autor, una reflexión sobre la identidad, la percepción y los límites de la representación fotográfica para explorar, así, la posibilidad de representar al ser humano más allá de su apariencia visible. El resultado es una serie de imágenes que oscilan entre la anatomía, el paisaje y el cosmos. Los cortes anatómicos evocan cartografías, formaciones geológicas o imágenes astronómicas, disolviendo las referencias de escala y sugiriendo correspondencias entre la estructura del cuerpo humano y las formas del universo.
Manel Esclusa propone así una reflexión sobre lo visible y lo oculto, ampliando la noción de autorretrato hacia una exploración poética de la identidad contemporánea.
El Celler Cooperatiu (Mapa)